viernes, 20 de junio de 2014

Día de despedidas.

Otro curso más, otro día de despedidas.
Niños y niñas que entraron hace años por primera vez por la puerta de la biblioteca con dos o tres años se van ahora al instituto.
Les he visto crecer, superar la etapa infantil, pasar de curso uno tras otro y hoy se van.
Me recordaba Raúl como lloraba al entrar a primera hora de la mañana cuando tenía tres años y que solo se calmaba cuando le dibujaba una mariposa o un Micky.
Buenos recuerdos.
El tiempo pasa, ellos también.
Deseo que les vaya bien. que sean felices.
Otro curso más. otro día de despedidas...

sábado, 3 de mayo de 2014

Yo también correré por MELAKU

El día 18 en Astillero se celebra una carrera solidaria a favor de "MELAKU" asociación sin ánimo de lucro que trabaja en África. Animo a todo el que pueda a participar del evento.
Os dejo el enlace del blog, en el que aparezco por la insistencia de la persona que me ha "reclutado" Esther González de Celis.

jueves, 6 de febrero de 2014

Oxitocina, corto de José Luís Santos Pérez.

Ya os hablé en otra entrada del trabajo de mi amigo José Luís Santos Pérez. 
En ésta os propongo ver su corto "Oxitocina" con el que ha recibido un montón de premios:
  • Premio Especial Altamira del Festival Internacional de Cortometrajes de Torrelavega
  • Premio del público del XII Certamen de Cortometrajes El Pecado (Badajoz)
  • Premio del Público del Festival Internacional de Cortometrajes “Pilas en Corto” (Sevilla)
  • Premio del Público del Festival de Cortos Aitzol Aramaio (Guipúzcoa)
  • Premio del público del Certamen de Cortometrajes Ciudad de Benavente (Zamora)
  • Disfrutadlo.

lunes, 9 de julio de 2012

Enlace con el boletín de sostenibilidad del Colegio Público Cisneros de Santander
http://issuu.com/colegiocisneros/docs/boletin2012?mode=window&backgroundColor=%23222222

miércoles, 20 de junio de 2012

Buen viaje por la vida.

Un par de días y se termina otro curso más en la ludoteca del colegio. Parece mentira pero ya hace 12 años que me levanto muy temprano para recibir a los alumnos que, por necesidades familiares, llegan antes de las nueve al recinto escolar.

Hoy ha sido especial. Una de las niñas, a la que he visto diariamente en los últimos nueve años, al entrar, ha dejado su mochila, se ha acercado a mí, y me ha preguntado si le podía hacer un dibujo.

Este año se marcha, y es la primera niña que he tenido desde los tres años hasta ahora, los doce.
Cuando entró por primera vez en la biblioteca y se quedó conmigo lloró, lógico, ella debía medir poco más de un metro, se preguntaría quién era ese gigante que tenía enfrente.

En aquella época, había pocos niños, entre cuatro y ocho al día, abría a las ocho de la mañana y hasta las ocho y media eran dos o tres los que estaban conmigo y casi todos eran de infantil.
Les leía cuentos, ellos me contaban las cosas que les pasaba en el cole, con sus amigos, y todos los días pintaban.
Solía dibujarles un bichito, peludo, con pinta de extraterrestre. Diariamente tenía que repetirlo. 
Otras veces les proponía que hicieran un garabato, sin mirar, en un folio. Después de dar alguna vuelta al papel, de aquellas líneas surgía un dibujo. Era para ellos un momento mágico, para mi también.

El tiempo ha pasado, y la situación es diferente. Ahora abro a las siete y media,  en el aula hay entre 30 y 40 niños/as, muchos son de primaria; les encanta jugar al ajedrez, damas, parchís. Hacen sus deberes, estudian. Se reúnen y hablan de sus cosas. Es más impersonal para mí, pero me gusta ver como se manejan sin la intervención de un adulto.

Así que hoy, cuando me ha pedido primero que la hiciera un dibujo, y después, si me atrevía a sacar algo de un garabato en un papel (resultó ser una nave espacial) se me ha movido algo por dentro que me ha obligado a escribir estas líneas, cargadas de nostalgia.

Momentos como éste son los que hacen que sea tan bonito trabajar en educación.

Espero que le vaya bien en la nueva etapa, estoy convencido de ello. 

A sus padres les digo algo que ya saben, que pueden estar muy orgullosos de ella. Y a ella, que la echaré de menos. 

Buen viaje por la vida. 


jueves, 19 de mayo de 2011

¿Necesita el país una segunda transición?

A pocos días de la elecciones municipales y autonómicas me planteo si con mi voto estaré respaldando y/o legitimando una forma de hacer política que entiendo perjudica al ciudadano.

Voy a votar a los que, según las últimas encuestas, son uno de los principales problemas de nuestro país, tras el paro y la economía.

Los que, en el momento de crisis en el que vivimos, no son capaces de dialogar, llegar a acuerdos, trabajando codo con codo para sacar al país de la situación en la que se encuentra. Al contrario, se dedican a alimentar el odio al rival para obtener de la población ese voto que les aupe o mantenga en el poder. Tienen la posibilidad de cambiar las cosas, de hacer historia enfrentándose a los retos de esta España del siglo XXI que no tiene nada que ver con los que superaron sus antecesores tras la dictadura. Parece que solo les interesa el resultado de las próximas elecciones.

Me recuerdan mucho a los personajes que aparecen en los programas que llamo "de despelleje", han copiado el estilo de insulto y de crítica al oponente hasta niveles insostenibles, supongo que alentados por los altos índices de audiencia que cosechan estos espacios.

Tienen que bajar de donde están subidos y plantearse si es el momento de una segunda transición.

¿Por qué? hay algo que me parece evidente: el modelo actual no va a poder sostenerse en el futuro.

La transición abordaría asuntos como el cambio de estructura del país. Es el momento de debatir, por ejemplo, sobre si el modelo autonómico es aún viable o España debe convertirse en un estado federal.

Parece imparable, en algunas comunidades autónomas, el auge de ideas independentistas; ignorarlo, taparlo, no resuelve nada.

Federalizar las autonomías puede suponer un grado de independencia asumible por el país y contentaría, en gran medida, a los que quieren autogobernarse (y a los que quieren que se separen, que también hay) Por otro lado, una nación federal, internacionalmente es más "vendible" que varias regiones separadas que es a lo que, tarde o temprano, parece que estamos abocados.

Si dejamos las cosas tal y como están, se hace necesaria una reflexión sobre la capacidad de autogestión de las comunidades, sobre todo algunas uniprovinciales que tienen transferidas sanidad, educación, justicia, entre otras; competencias que suponen un gran agujero económico que no se resuelve con la poca población de la comunidad.

Paralélamente el problema se extiende a los municipios. La situación económica actual ha dejado al descubierto su falta de liquidez, no pueden vender suelo para nuevas construcciones que llenen las arcas, ahora vacías. En algunos casos no pueden ni de pagar a sus empleados públicos, por lo que ya hay voces pidiendo reestructurar el mapa municipal para salvar a los ayuntamientos que acumulan deudas.

Otra reforma necesaria es la de la ley electoral. Si los diputados son elegidos para que en el Congreso se aprueben leyes que nos afectan a todos, y la Constitución dice que los españoles somos iguales, entiendo que no es justo que valga más el voto de un ciudadano en función del partido que elija.

El ejemplo es claro, Izquierda Unida en las últimas elecciones fue votado por 963040 personas y en el congreso tiene 2 escaños, mientras que CiU que tiene 10 escaños fue votado por 188723 personas menos; o que ESQUERRA que tiene un diputado más que IU tenga 296473 votos totales. Debe ser duro pertenecer a Izquierda Unida, saber que tiene un apoyo ciudadano que luego no puede representar en el Congreso. Y que decir de su votante, Se tiene que sentir estafado si hace cálculos sencillos, un diputado de IU tiene detrás a 481520 personas, y uno de CiU a 18872. Lo curioso es que, repito, a la hora de una votación en el Congreso, el valor de los votos de un diputado de IU y uno de CiU es el mismo.

Por otro lado el Senado debería tener mucho más protagonismo, que efectívamente representara a las comunidades, que atienda a sus necesidades específicas. Así sí que tiene sentido que una comunidad con ocho millones de habitantes como Andalucía tenga más peso que, por ejemplo, Cantabria o La Rioja que entre las dos no llegan a 900000 habitantes.
Me parece también interesante, que el ciudadano de cada región pueda votar a la persona que siente que puede defender sus intereses, para el senado soy partidario de las listas abiertas.

Una vez llegado a este punto, tendrían que plantearse otros asuntos como, por ejemplo, la despolitización del Tribunal Constitucional, o que leyes fundamentales para el país como las relacionadas con la educación, trabajo, sanidad, justicia, economía, deban ser aprobadas no solo por la mayoría del Congreso sino como mínimo las dos terceras partes del mismo, de tal manera que sean consensuadas, estables y perduren en el tiempo gobierne quién gobierne.

En este sentido veo necesario crear un organismo que controlara que las leyes que se aprueban se cumplan y sancionen a las administraciones que las obvien o dilaten en el tiempo. Escuchaba, hace un par de días, que ciudadanos que habían solicitado la ayuda a la dependencia llevan tres años con gestiones y todavía siguen esperando.

En fin, me extendería más pero no sé cuándo tiempo tardaría en terminar esta entrada. Lo que sí me gustaría decir para finalizar es que, en los momentos complicados de un país es cuando se ve la talla de sus dirigentes. Creo que que tanto Aznar como Zapatero (en su primera legislatura) navegaron con viento a favor. La construción hacía que el barco avanzará a todo trapo. Ahora que no hay viento hay que echar mano de los remos y todos tenemos que remar y, sería aconsejable que lo hicieramos en la misma dirección.

Esta entrada empecé a escribirla en octubre del año pasado, el domingo por la tarde comencé a editarla. Al día siguiente me encuentro con la noticia de que grupos de personas han decidido plantarse en las principales plazas de las ciudades para reclamar un cambio en el rumbo político. Me sorprendió gratamente, sobre todo la implicación de los jóvenes.
En un principio les etiquetaron como grupos antisistema, luego hemos visto que, en realidad era una amalgama de personas con distintas ideas, un "totum revolutum" que poco a poco va tomando forma.
Las propuestas son dispares, algunas absolutamente inviables, pero muchas son muy sensatas, sobre todo las que, como yo he enumerado anteriormente, pueden ser llevadas a la práctica, pero siempre desde dentro del sistema.
Veremos que recorrido a futuro tiene este movimiento. Espero que, por lo menos, los políticos valoren el gesto, hagan autocrítica y decidan gobernar para el pueblo al que representan.



sábado, 23 de octubre de 2010

El "semi-internado"


En la actualidad hay tres tipos de alumnos según los horarios del colegio.

Están los que tienen horario partido, luego los que asisten en horario continuo y, por último, aquellos que defino como alumnos en régimen de "semi-internado".

Estos son niños/as que, independientemente del horario lectivo establecido en el centro, llegan a estar más de ocho horas en él.

El porcentaje de alumnos que utilizan los servicios de ludoteca, comedor y actividades extraescolares, es cada vez mayor. Hay niños/as que llegan al colegio a las ocho de la mañana, se quedan a comer , luego se incorporan a las actividades de la tarde y se marchan a las seis a casa (total: diez horas) todo esto sin descanso.

Son alumnos que deberían tener una mayor atención e, incluso, ser valorados como alumnos con necesidades especiales, porque, el estar tantas horas en el centro deben de afectar a su rendimiento escolar.

¿Quién puede pensar que un niño/a, que está diez horas en el colegio, cuando llega a casa tiene la capacidad de dedicar unos minutos a hacer deberes y/o estudiar, y además, obtener el mismo resultado que otro alumno que sólo está cinco o seis horas?

Mientras los padres y madres tengan horarios incompatibles con los de los colegios seguiremos con este problema, y como va para largo, creo que los centros educativos deben tomar medidas.

Una de ellas sería la de habilitar zonas de descanso para usar, sobre todo, después de la comida.

Generalmente el tiempo de descanso entre el horario de mañana y el tarde es de dos horas y media. Es en este intervalo en el que se tendría que actuar.

Lo que en muchos comedores sucede, por falta de espacio o personal, es que se incentiva al alumno a comer rápido (porque hay varios turnos) y en menos de media hora salen a jugar al patio, por cierto, cosa nada saludable.
Durante dos horas se dedican a correr, saltar, patear balones...

El problema se agrava si el alumnos son de etapa infantil, estos necesitan descansar, incluso dormir nuestra beneficiosa e internacional siesta.

Es importante que los tutores conozcan que alumnos están todo el día en el centro, de esa manera pueden detectar problemas que se derivan del exceso de horas que pasan en él.

Por otro lado los padres deben ser conscientes de la importancia de un buen descanso para que sus hijos puedan afrontar las actividades del día siguiente, sobre todo si son "semi-internos". Si queréis saber más sobre descanso os remito al artículo sobre hábitos de sueño de este blog.

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