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domingo, 22 de mayo de 2022

Bailar, una bonita manera de soñar.

 

Dice el diccionario que bailar es ejecutar movimientos acompasados con el cuerpo, brazos y pies. También dice que soñar es anhelar persistentemente algo.

Pues si pienso en mi hija y en las dos palabras que he descrito, me parece que una buena definición de bailarina es  “persona que sueña con bailar o que sueña mientras baila”.

Todos podemos bailar, mejor o peor, lo que nos diferencia de "los atletas de Dios" como los definía Albert Einstein, es que son capaces de comunicarse con el espectador sólo con sus movimientos, no necesitan palabras pues utilizan un lenguaje universal, no necesitan subtítulos, a veces ni música.
Cuando con ese lenguaje sin palabras conectan bailarín y público, se produce un momento mágico, irrepetible, inolvidable.

Bailan para expresar los sentimientos más profundos, bailan para conmover al espectador, bailan para arrancarle un aplauso, bailan para emocionarle, bailan para cumplir sus sueños porque bailar, es lo que anhelan persistentemente. Todo, todo eso, sucede en el escenario.

Por muchas horas que emplees en ensayar, en formarte,  hasta que no subes a ese escenario, no eres un bailarín. Es un acto de gran valentía desnudar el alma y mostrarse tal cual, ofreciendo tu arte, ante el público. 

Eso es lo que ha ocurrido los días 13, 14 y 15 de Mayo, bailarines de todos los rincones de España han podido soñar sobre las tablas del Palau de Congresos de Tarragona. Unos 1200, según la organización. 
Eran los que habían conseguido primeros premios en la anterior fase en los teatros de Mollerussa (Lleida), Ourense, Xativa, Las Ventas de Retamosa (Toledo) y Vera (Almería) se reunían para defender sus coreografías en varios estilos de danza: clásica, española (escuela bolera, estilizada, flamenco) jazz, fusión, contemporáneo... Lo mejor de lo mejor reunido en torno a la danza. Hemos visto actuaciones espectaculares.

Organizado magistralmente por el CND España, que han sido capaces de manejar tal cantidad de personas en más de 800 pases y que todo salga perfecto. Creo que lo consiguen porque aman la danza por encima de todo. En un mensaje que me enviaron me decían que no había nada mejor para ellos que ese momento en el que veían a los bailarines brillar encima del escenario y el respeto que le tienen tanto dentro como fuera de él. Enhorabuena.

Este año Carla, mi hija, se clasificó primera en la fase de Ourense con tres coreografías representado a su escuela de danza ALEXMAR: flamenco individual, hip hop también en solitario y por último, en hip hop grupal con el grupo Xplotion integrado por sus compañeras y amigas.

El viernes abrió camino defendiendo un "garrotín" en flamenco, coreografía de su directora Marta Rojo. Lo hizo tan, tan bien, que recibió el primer premio con unanimidad del jurado que  la otorga el honor de representar a España en el concurso internacional y/o europeo. 
Se lo merecía, ha trabajado duro durante estos meses. Tres semanas antes estaba subida en una camilla con una escayola que la llegaba desde el pie hasta la base del glúteo. Así que me emocioné cuando salió a recoger su medalla. 

El segundo día, muy temprano, se presentó en hip hop individual obteniendo un segundo premio. Ella esperaba repetir, por lo menos, el primer premio de Ourense pero esa fue la valoración del jurado. Quería hacerlo bien no sólo por ella, también por su coreógrafa Ainoa Rodríguez a la que tiene gran cariño y respeto, habían trabajado tanto las dos... Pues nada, hay que aceptarlo igual que se acepta un primer premio. Más adelante se analiza la actuación, se busca dónde se puede mejorar y se prepara una nueva coreo para intentar conseguir una mejor valoración (aunque, para mí, lo que realmente importa es que disfrute del momento y eso lo sí lo hizo). No obstante y sabiendo que no soy objetivo pienso que podía haber quedado más arriba algo en lo que están de acuerdo las personas que la vieron actuar.

Esa tarde asistió a una masterclass de hip hop con sus compañeras y compañeros de ALEXMAR, estaba tan enrabietada delante de uno de sus jurados que lo dio todo. Una vez pasado el disgusto, se lo pasó muy bien.

Al día siguiente, su último pase era con el grupal de hip hop. Lo hicieron genial, esa coreo de Raúl del Rio tenía que llevarse un primer premio y lo hizo, con unanimidad del jurado, lo que otorga representar al país en el internacional (en el que ya obtuvieron un primer premio el año anterior con el grupo Hip Hop Kids)

Y así terminó la actuación de Carla en el concurso.

Vimos muchos pases pero me gustaría destacar a l@s compañe@s de ALEXMAR, que además son amigas de Carla. 
En colombianas Arantxa estuvo espectacular en un estilo de baile que domina. Nagore bailó flamenco con esa dulzura que la hace tan especial, es una delicia verla. Julia no se lo podía perder a pesar de una lesión de rodilla, fue muy valiente.
María y Otto estuvieron sublimes en un dúo estéticamente precioso, luego ella en su solo demostró lo bien que baila danza clásica. Deva encandiló con esa elegancia al bailar además vestida siempre con su gran sonrisa, fue un momento especial y muy emotivo.
Susana, Alicia, Greta y Daniela (tenía que haber estado en la final de hip hop) lo dieron todo y por eso junto a María, Deva, Nagore y Carla consiguieron un premio merecidísimo.

Necesito nombrar a más integrantes de ALEXMAR pues en mi familia nos alegramos de sus éxitos, no solo por como bailan sino porque también son especiales para Carla. 
Celia, no participó pero como si lo hubiera hecho, una campeona que estuvo ahí, animando con sus dos muletas. Ainoa, María Solaeta, Lucila, Elena Sierra, Marta, Daniel, Darío, Aitana, Alícia de la Hoz, Raquel, Marina.... perdonadme que no me sé todos lo nombres. En los grupales las componentes de Tanguillos de Cádiz consiguieron la máxima puntuación y no me extraña. REVOLUTION Y DELUXE estuvieron a la altura... Enhorabuena a tod@s. 

Marta te tienes que sentir muy orgullosa de tus alumnos, sabes que esto no es fruto de la improvisación, están bien dirigidos y tienes un elenco de profesores/as increíbles. Felicidades a tod@s.

No quiero olvidarme de otra parte importantísima para que todo esto sea posible, las madres y los padres. Además, en nuestro caso, hacemos piña y en estos días nos convertimos en una gran familia alrededor de nuestras hijas, gracias a la danza, que pasa nervios, se alegra, se emociona... Eva, María, Iosune, Roberto, Eduardo, Arcadio, gracias.

Termino diciéndole a Merche, mamá de Carla y mi compañera de viaje que es maravilloso ver como se implica, como nos cuida a los dos, como se preocupa por todos los detalles, como está dispuesta para ayudar en lo que sea, como mira a su hija...Te quiero mucho.

Y a tí Carla, mi orgullo, mi hija, te tengo que dar las gracias por elegir la danza. Cada vez que te veo en el escenario me emocionas. Te veo feliz y ¿qué es lo que quiere un padre para su hija? precisamente eso, la felicidad. Sigue soñando con bailar, sigue soñando mientras bailas.




viernes, 1 de mayo de 2015

Etiquetar a un hijo, no por favor.

Cuántas veces los padres nos preguntamos por qué los hijos se comportan de una manera que no es la que nos gusta, leed lo que a continuación os cuento.

Hace unos días me dejaban a un niño de cuatro años por primera vez en la ludoteca. La madre al entrar me dijo que no sabía cómo se iba a portar porque al niño no le gusta ir al cole y que seguramente, jamás le gustará.

Al marchar la madre el chiquitín empezó a llorar y enrabietado, salió corriendo hacia la puerta exterior, que ya estaba cerrada, y comenzó a golpearla mientras la llamaba a gritos.

Lo cogí en brazos y sin dejar el llanto regresamos al aula. Lo dejé en el suelo y le dije que podía ir a jugar con sus compañeros, me alejé como si nada pasara pero sin quitarle ojo.

No habían pasado más de quince segundos, quince, y estaba sentado tranquilo hablando con dos niños de su clase.

¡Qué brujo! pensé, ¡cómo ha chantajeado a su madre! y encima la mujer se ha ido hecha polvo, sintiéndose culpable y afirmando lo que ella ya me dijo, pero entonces caí en la cuenta de que la conversación la habíamos tenido delante del peque.

Su mamá, sin ser consciente, no hacía más que mandarle mensajes negativos sobre el cole. ¿acaso la reacción posterior no era previsible?

Y si en vez de eso, en el trayecto de casa al cole, le hubiera hablado de lo bien que se lo va a pasar, de lo divertido que es estar con otros niños y las cosas tan maravillosas que va a aprender en el colegio.

Los padres no solemos pensar en los errores que cometemos al educar a nuestros hijos, cuanto mejor nos iría si lo hiciéramos. Por lo general, dedicamos más tiempo a colocarles etiquetas que nos permiten explicar todas sus acciones.

Y como solemos fijarnos más en los defectos aplicamos un montón de ellas en sentido negativo:

-Es tímido por eso no se relaciona.
-Es un bruto por eso pega a otros niños.
-Es una vaga por eso no hace los deberes.
-No le gusta el cole por eso se portará mal...

Os propongo reflexionar sobre ello, y si os veis reflejados en lo que os cuento intentad cambiar los comentarios negativos en positivos.

No se trata de hacerles vivir en un mundo sin frustraciones, eso no es real y además, es necesario para su desarrollo personal que aprendan a gestionar al fracaso como también el éxito, pero sí en un entorno en el que se sientan queridos, sin tantas etiquetas.

jueves, 30 de abril de 2015

Elogio a la gente que se implica.

En una reunión de padres en la que estaba presente, vi con disgusto como a dos personas a las que tengo cariño se les faltaba al respeto. Noté como el pulso se me aceleraba y, aunque tenía mucho que decir, callé al creer que si hablaba crearía un mayor conflicto. A medida que iba pasando el tiempo me preguntaba si mi actitud era más la de un cobarde que la de un prudente y tras meditar bastante, cuando tuve oportunidad, solté todo lo que tenía sin que se me replicara por lo que espero que el personaje se diera cuenta de que había metido la pata.

Al finalizar tenía una mala sensación y aunque me agradecieron la defensa yo sentía que no lo había hecho en el momento adecuado.

Cuento esto porque al salir del local, indignado, pensé escribir un post sobre la falta de compromiso que tienen algunos padres y madres con las actividades que hacen sus hijos y el poco respeto que demuestran a los educadores, pero luego me di cuenta de que no quería perder tiempo en ese tipo de personas, que realmente lo que me apetecía era hablar de las gentes que se implican en actividades sociales.

Y dándole vueltas a la cabeza sobre el tema descubrí que tengo cerca de mí seres maravillosos que se "mojan" en todo tipo de proyectos.

Carmen y Begoña, catequistas, son dos estupendas personas que realizan una labor no lucrativa, dedican su tiempo a  una actividad voluntaria y solo piden una cosa a cambio: compromiso. Aún sin llegar a tener el que sería de esperar, siguen con ganas de atender a sus niños.

Gema, vende broches e imanes y con lo que recauda compra tela para hacer pañuelos que cubran la cabeza a niños y niñas con cáncer.

Raúl y Esther comprometidos con sus vecinos, ayudan a personas que lo necesitan en su municipio y ahora se presentan como candidatos a la alcaldía con ganas de trabajar para mejorar la vida de los que tienen a su alrededor, con una motivación que no es la monetaria, ni el poder, sino el servicio a los demás.

En esa línea, la del servicio a los demás, José Antonio, un todo terreno que lo mismo lucha por conseguir una sanidad para todos como ayuda a inmigrantes y a nacionales que lo están pasando mal. Implicado en tantos y tantos proyectos.

Orgulloso de mi hija Carla, ella no pierde la oportunidad de actuar en eventos cuyo beneficio económica repercuta en becas para niños en comedores escolares o en la llamada "Cocina Económica"

Son muchos los nombres, merece la pena usar tiempo elogiando a los que reivindican una educación pública gratuita, los que exigen una igualdad real entre hombres y mujeres, los que recogen alimentos para aliviar a las familias necesitadas, los que se colocan al lado de los que necesitan un hogar, tanta gente que trabaja en ONGs ...

Estas personas son las que merecen un comentario y no los que dedican su vida a criticar lo que hacen los demás, porque casi siempre esa crítica lo único que pretende es hacer daño, no ayudar a solucionar nada. 

Gracias por no ser espectadores de lo que pasa, gracias por actuar, por vuestro compromiso, valentía e implicación.






martes, 24 de febrero de 2015

Si quieres hacer un buen trabajo, sigue el ejemplo de Arguiñano.

Si eres un alumno que no sabe como planificar un trabajo que te han pedido que hagas, te has hecho cargo de un equipo escolar pero programar entrenamientos no es lo tuyo, o eres integrante de un grupo y quieres realizar actividades de ocio pero te cuesta organizarlas, te propongo a Arguiñano como solución a tus problemas.

No, no se trata de preparar un postre para tu profe, pizzas para tus jugadores o emparedados energéticos para senderistas, que dicho sea de paso, tampoco estaría mal.

Se trata de mejorar tu trabajo usando como ejemplo el que realiza en su programa el famoso cocinero.

Mediante la observación del mismo he anotado los siguientes puntos que te pueden ser útiles, si tras leer este post te interesa el tema, hay muchas páginas en Internet que pueden ayudarte a profundizar en él. 
Mi intención ahora es que tengas una primera referencia sencilla para poder   enfrentarte a una hoja en blanco, un entrenamiento o cualquier actividad que desees organizar.

1. Actitud, entusiasmo:
Si algo caracteriza a nuestro protagonista es la energía positiva que irradia ante el trabajo. Disfruta e intenta hacer disfrutar a los demás.
Sí, si, ya sé que es una ventaja que te guste lo que haces, todo es mucho más sencillo. Pero si no es tu caso, y no puedes hacer otra cosa, al menos, pon todo de tu parte para que te sientas orgulloso del resultado final.

2. Planificación:
No creo que se levante de la cama y vaya a su cocina para hacer lo primero que se le ocurre. Él y su equipo, antes de cada temporada, tienen que trabajar en  todo lo relacionado con el mismo: presupuesto, contratos, publicidad, proveedores, trabajadores, horarios, herramientas, menús...
Toda actividad necesita ser planificada. Así que antes de enfrentarte a la misma, dedícate a preparar todo lo necesario para poder realizar tu labor (recogida de datos, compra de material, lugares para trabajar...) de modo que, durante la misma, no tengas que perder tiempo buscando lo que te falte.

3. Rituales:
Arguiñano inicia su programa de la misma manera, se coloca el gorro, el delantal, se lava las manos y ata un trapo de cocina al cinto. Ahora está preparado para comenzar. Es como el velocista que antes de poner sus pies en los tacos de salida, realiza varios movimientos rituales que le ayudan a concentrar su atención y estar dispuesto para el momento del disparo.
Un estudiante puede sentarse a la misma hora a estudiar, colocar todos los elementos que va a usar, disponerlos ordenadamente sobre la mesa, sacar los libros y comenzar.

4. Introducción:
Usa los primeros minutos del programa para explicar en que va a consistir la receta y lo hace de una manera esquemática.
Primero el título de la receta, y es importante que si se llama "Huevos fritos con salchichas y patatas fritas" lo que al final tiene que tener el plato son, aunque te parezca una tontería, esos tres ingredientes.
Informa al espectador sobre el proceso a seguir para la consecución del plato final, y enumera los ingredientes que va a utilizar.
Del mismo modo un entrenador puede dirigirse a los jugadores para explicar en que va a consistir el entrenamiento y cuales son los objetivos del mismo.
Un alumno en un trabajo escrito debería, en sus primeras líneas, guiar al lector con unos apuntes sobre el tema que luego va ha desarrollar.

5. Receta:
La parte fundamental del programa, enseña a la audiencia como hacer un plato "rico, rico" paso a paso y de manera clara y pormenorizada. Aquí es donde pone en práctica todos sus conocimientos. Detrás de esto hay mucho trabajo previo, no improvisa, salvo en momentos puntuales.
El estudiante realizando un trabajo de historia, que ha recopilado un montón de datos es ahora cuando lo estructura todo para plasmarlo en el papel.
En ocasiones entra en plató un colaborador que habla de las propiedades dietéticas del plato. Es un extra, no es la receta en sí pero son datos adicionales interesantes.
La bibliografía, al final de un trabajo escrito da consistencia al mismo.

6. Limpieza y orden:

Mientras cocina no deja de limpiar lo que mancha y mantiene un orden, de tal manera que en todo momento sabe donde están las cosas y si no tiene que usar más, por ejemplo, la sal, la guarda para que no estorbe.
Por otro lado sigue la receta ordenadamente suele empezar con el fondo del plato para luego ir agregrando ingredientes hasta conseguir un adecuado resultado final.

7. Presentación:
Pues aunque no sea importante para el sabor del plato, la presentación del mismo sí que lo es para que el comensal tenga ganas de probarlo.
Lo mismo pasa con tus trabajos, pueden ser extraordinarios pero si no cuidas la presentación puedes confundir al lector y hacer que valore menos tus conocimientos.

8. El perejil:
El toque final en sus recetas, su sello de identidad.
Todos tus trabajos deberían ser reconocidos por el lector, el público... dale tu toque especial. Se diferente y creativo.

9. El resumen:
Finaliza resumiendo todos los pasos de la receta.

10. La audiencia:
Al final todo trabajo tiene su valoración, para Arguiñano es la audiencia, para el estudiante la nota, para el entrenador los resultados… ¡o la satisfacción del trabajo bien hecho!
Siguiendo los puntos anteriores tienes muchas posibilidades de tener una buena acogida. Si eres desordenado, haces las cosas en el último momento, improvisas… tienes todas las papeletas para que lo que hagas no sea bueno.





viernes, 20 de junio de 2014

Día de despedidas.

Otro curso más, otro día de despedidas.
Niños y niñas que entraron hace años por primera vez por la puerta de la biblioteca con dos o tres años se van ahora al instituto.
Les he visto crecer, superar la etapa infantil, pasar de curso uno tras otro y hoy se van.
Me recordaba Raúl como lloraba al entrar a primera hora de la mañana cuando tenía tres años y que solo se calmaba cuando le dibujaba una mariposa o un Micky.
Buenos recuerdos.
El tiempo pasa, ellos también.
Deseo que les vaya bien. que sean felices.
Otro curso más. otro día de despedidas...

miércoles, 20 de junio de 2012

Buen viaje por la vida.

Un par de días y se termina otro curso más en la ludoteca del colegio. Parece mentira pero ya hace 12 años que me levanto muy temprano para recibir a los alumnos que, por necesidades familiares, llegan antes de las nueve al recinto escolar.

Hoy ha sido especial. Una de las niñas, a la que he visto diariamente en los últimos nueve años, al entrar, ha dejado su mochila, se ha acercado a mí, y me ha preguntado si le podía hacer un dibujo.

Este año se marcha, y es la primera niña que he tenido desde los tres años hasta ahora, los doce.
Cuando entró por primera vez en la biblioteca y se quedó conmigo lloró, lógico, ella debía medir poco más de un metro, se preguntaría quién era ese gigante que tenía enfrente.

En aquella época, había pocos niños, entre cuatro y ocho al día, abría a las ocho de la mañana y hasta las ocho y media eran dos o tres los que estaban conmigo y casi todos eran de infantil.
Les leía cuentos, ellos me contaban las cosas que les pasaba en el cole, con sus amigos, y todos los días pintaban.
Solía dibujarles un bichito, peludo, con pinta de extraterrestre. Diariamente tenía que repetirlo. 
Otras veces les proponía que hicieran un garabato, sin mirar, en un folio. Después de dar alguna vuelta al papel, de aquellas líneas surgía un dibujo. Era para ellos un momento mágico, para mi también.

El tiempo ha pasado, y la situación es diferente. Ahora abro a las siete y media,  en el aula hay entre 30 y 40 niños/as, muchos son de primaria; les encanta jugar al ajedrez, damas, parchís. Hacen sus deberes, estudian. Se reúnen y hablan de sus cosas. Es más impersonal para mí, pero me gusta ver como se manejan sin la intervención de un adulto.

Así que hoy, cuando me ha pedido primero que la hiciera un dibujo, y después, si me atrevía a sacar algo de un garabato en un papel (resultó ser una nave espacial) se me ha movido algo por dentro que me ha obligado a escribir estas líneas, cargadas de nostalgia.

Momentos como éste son los que hacen que sea tan bonito trabajar en educación.

Espero que le vaya bien en la nueva etapa, estoy convencido de ello. 

A sus padres les digo algo que ya saben, que pueden estar muy orgullosos de ella. Y a ella, que la echaré de menos. 

Buen viaje por la vida. 


sábado, 23 de octubre de 2010

El "semi-internado"


En la actualidad hay tres tipos de alumnos según los horarios del colegio.

Están los que tienen horario partido, luego los que asisten en horario continuo y, por último, aquellos que defino como alumnos en régimen de "semi-internado".

Estos son niños/as que, independientemente del horario lectivo establecido en el centro, llegan a estar más de ocho horas en él.

El porcentaje de alumnos que utilizan los servicios de ludoteca, comedor y actividades extraescolares, es cada vez mayor. Hay niños/as que llegan al colegio a las ocho de la mañana, se quedan a comer , luego se incorporan a las actividades de la tarde y se marchan a las seis a casa (total: diez horas) todo esto sin descanso.

Son alumnos que deberían tener una mayor atención e, incluso, ser valorados como alumnos con necesidades especiales, porque, el estar tantas horas en el centro deben de afectar a su rendimiento escolar.

¿Quién puede pensar que un niño/a, que está diez horas en el colegio, cuando llega a casa tiene la capacidad de dedicar unos minutos a hacer deberes y/o estudiar, y además, obtener el mismo resultado que otro alumno que sólo está cinco o seis horas?

Mientras los padres y madres tengan horarios incompatibles con los de los colegios seguiremos con este problema, y como va para largo, creo que los centros educativos deben tomar medidas.

Una de ellas sería la de habilitar zonas de descanso para usar, sobre todo, después de la comida.

Generalmente el tiempo de descanso entre el horario de mañana y el tarde es de dos horas y media. Es en este intervalo en el que se tendría que actuar.

Lo que en muchos comedores sucede, por falta de espacio o personal, es que se incentiva al alumno a comer rápido (porque hay varios turnos) y en menos de media hora salen a jugar al patio, por cierto, cosa nada saludable.
Durante dos horas se dedican a correr, saltar, patear balones...

El problema se agrava si el alumnos son de etapa infantil, estos necesitan descansar, incluso dormir nuestra beneficiosa e internacional siesta.

Es importante que los tutores conozcan que alumnos están todo el día en el centro, de esa manera pueden detectar problemas que se derivan del exceso de horas que pasan en él.

Por otro lado los padres deben ser conscientes de la importancia de un buen descanso para que sus hijos puedan afrontar las actividades del día siguiente, sobre todo si son "semi-internos". Si queréis saber más sobre descanso os remito al artículo sobre hábitos de sueño de este blog.

domingo, 10 de octubre de 2010

Padres e hijos.

Todos los días recibo correo con archivos powerpoint adjuntos. Algunos son muy interesantes, de dos de ellos he extraído unas imágenes que ilustrarán muy bien este artículo, no tengo el gusto de conocer a los autores y, aunque las publico sin su permiso, espero que sean comprensivos.

Cuando llega a nuestra familia un integrante más, lo recibimos con cariño y alegría. El bebé recibe toda clase de atenciones, y durante unos meses, con el permiso de maternidad/paternidad, el niño es el centro de atención. Nunca está sólo.

Luego todo se complica, sobre todo si los dos miembros de la pareja trabajan, entonces el hijo se convierte en una especie de maleta que se prepara por la mañana para viajar a casa de los abuelos o a una guardería, se recoge a medio día o no, dependiendo del horario laboral de los padres, y que, a última hora, se lleva a casa donde es aseado, se le da de cenar y se acuesta pronto porque al día siguiente el ritual comienza de nuevo.

Avanzando los años la situación es similar, la diferencia es que el niño en edad escolar tiene un horario para la escuela y otro para actividades extra. Los padres que no consiguen tener un horario compatible pasan poco tiempo con sus niños y además dependen de terceras personas para llevarlos al colegio o ir a por ellos.

Son muchos los niños que tienen que quedarse en guarderías extraescolares antes de la hora del colegio, que se tienen que quedar a comer en el centro, que continúan en él por la tarde en jornada partida o realizando actividades extraescolares y, por último, que tienen que ser recogidos otra vez por las guarderías o por terceras personas hasta que los padres terminan su jornada laboral.

Poco tiempo para poder educar, poco tiempo para poder disfrutar los padres de los niños y viceversa. Poco tiempo para verles crecer. Suerte de aquellos progenitores a los que su trabajo les permite estar con sus hijos.

Es poco el tiempo, y me pregunto ¿lo gestionamos bien? ¿qué hacemos con los niños en el periodo que compartimos con ellos? acaso nos sucede como en esta viñeta:


















Sí, ya sé que es un poquito exagerado, pero es un buen punto de partida para reflexionar si nos ocupamos de nuestros hijos o los vemos como una carga.

A cuántos padres habré oído al empezar en septiembre el colegio, que ya era hora porque no sabían que hacer con ellos. El inicio de las clases supone una liberación, así como son un fastidio las vacaciones navideñas, Semana Santa, y fiestas varias de las que disfrutan los maestros.

Por otro lado tenemos a padres que creen que se ocupan de sus hijos porque les colman de juguetes, satisfacen sus exigencias en la comida o les llevan a actividades extraescolares pagando religiósamente las cuotas.
Puede que sus hijos se sientan como el niño de la viñeta, solo, en medio del salón. Un naufrago al que han dejado en una isla con juguetes para que no se aburra. La alfombra es un océano que le separa de sus padres.

Ojo, no propongo estar todo el tiempo con los hijos, los padres tienen que disfurtar de su propio espacio, de su pareja, sus amigos, Pero también los niños tienen que tener el suyo y el que comparten con los padres.

Pensad en ello, dedicad un momento a reflexionar sobre el tiempo que estáis con vuestros hijos, en la calidad del mismo ¿habláis con ellos? ¿os preocupáis de saber qué tal les ha ido en el cole, cómo se sienten, dónde les gustaría ir el fin de semana...?

Haced participes de vuestra vida a vuestros hijos. Disfrutad de ellos, que el tiempo es corto.

sábado, 5 de junio de 2010

¿Español o negrito?



Cuando de pequeño me decían que no era andaluz porque había nacido en Santander, yo me defendía contestando: mis padres son de Baeza (Jaén) por lo tanto, si soy hijo de andaluces yo seré andaluz, de la misma manera que si una pareja africana de color viene a Santander y tiene un hijo, este será: ¡¡¡NEGRITO!!!

Evidentemente mi intención era afirmar mis orígenes, pero ahora, cuando pienso en ello, me doy cuenta de que parte de la población, sí tiene esa idea con respecto a los extranjeros (no de todos, aquí también hay clases) que están en el país.

El lugar de nacimiento no es importante si el aspecto físico que tienen los que están delante de ti, no corresponde al mismo al que tú perteneces, entonces son tratados de manera diferente.

Da igual que lleven generaciones en España, seguirán siendo extranjeros.

Extranjeros que vienen a quitarnos el trabajo, aunque, en los buenos momentos económicos, recurrimos a ellos porque necesitábamos mano de obra en sectores en los que los españoles no queríamos trabajar.

Un dato, casi el 13% de la población de España es inmigrante, en la decada de los 80 no llegaba al 1%. Ahora, con la crisis, ya no nos hacen falta, y ¡horror! se quedan y cobran el desempleo (los que tuvieron suerte de tener un contrato y cotizaron, otros no tuvieron esa fortuna) usan nuestra sanidad, se quedan con las becas de educación... En estos tiempos que fácil es ser xenófobo.

Y lo curioso es que España, es el país del mestizaje por excelencia. Por aquí han pasado íberos y celtas (más de 30 tribus distintas, entre ellas los cántabros, astures, vascones, galaicos, indigetes, carpetanos, turdetanos...) llegaron fenicios, griegos, cartagineses, romanos. Luego suevos, vándalos, alanos y visigodos. Con este historial tendríamos que ser más tolerantes con los que llegan.

Pero no lo somos, los árabes estuvieron 781 años en la península, innumerables generaciones nacidas en el territorio, aportando una riqueza cultural inmensa. Cristianos, judios y musulmanes conviviendo en ciudades que tenían iglesia, sinagoga y mezquita. Estos árabes son considerados invasores a los que se tenía que echar de la península. No se repara en que los cristianos que consiguen expulsarlos, son descendientes de otros conquistadores.

Un país que se fue a colonizar América y que se mezcló con los pueblos indígenas. En la actualidad los descendientes de esos colonos, vienen buscando ganarse la vida, ayudar a los que se quedan allá, y les miramos por encima del hombro. ¡Qué poca memoria tenemos! no hace muchos años los españoles en masa, tenían que emigrar a América para hacer lo mismo que ellos.

En Cantabria fue tan importante la aportación de los que se fueron en busca de fortuna y regresaron con ella, que desde Santander podemos contemplar al otro lado de la bahía, mirando la cima de Peña Cabarga, el monumento al indiano.

Cuanto antes nos demos cuenta de que la globalización es imparable antes asumiremos que la sociedad tiende a la unificación cultural. Las costumbres y tradiciones particulares de cada entorno se irán diluyendo en el tiempo, mientras que otras se irán imponiendo. Ocurre ya, celebramos haloween, pedimos regalos a Papá Noel, comemos hamburguesas...

En esa unificación cultural dará igual la raza y el lugar de nacimiento. Lo importante, espero, serán la personas.

lunes, 10 de mayo de 2010

Hábitos de sueño en escolares.

Va pasando el tiempo, ya hace diez años que comencé a llegar al colegio muy temprano para hacerme cargo de los alumnos que, por iniciar su trabajo los padres/madres antes de las nueve, llevan a los niños/as al centro.

Un día estaban hablando dos niños sobre la hora a la que se iban a acostar y, entonces, pensé en realizar una encuesta para conocer los hábitos de sueño de los alumnos que se quedan conmigo.

Son chicos/as de primaria, las preguntas las contestan los que son habituales a estas horas.

Preguntas:

¿A qué hora te vas a la cama?

El 48 % de los alumnos se acuestan a partir de las 22:00.
El 37 % entre las 21:00 y las 22:00 y el 15 % antes de las 21:00.

Lo que dicen los expertos:
La mejor hora para irse a dormir sería entre las 8 y las 10 de la noche.
Esta varía a medida que el niño crece y empieza a realizar actividades extraescolares que, retrasan la hora de ir a la cama.
Es muy importante seguir una rutina para irse a dormir, y procurar que siempre sea a la misma hora, un ejemplo puede ser el siguiente: se le avisa 10 minutos antes, cuando llega la hora entra en su habitación, baja la persiana, lee un cuento, se acuesta y por último, los padres apagan la luz.

¿A qué hora te levantas?

Al la gran mayoría el despertador (sus padres) les avisa a las 7:00 de la mañana, un 48%.
Antes de las 7:00 sólo el 6 % y entre las 7:00 y las 8:00 el 46 % (estos últimos llegan al colegio entre las 8:20 y las 8:45 lo que me indica que no se le da mucha importancia al desayuno)

Lo que dicen los expertos:
La hora para levantarse es la que marca la hora para acostarse, es decir, que si un niño tiene que levantarse a las 7 de la mañana porque vive lejos del colegio y le tiene que dar tiempo a las rutinas matutinas (ducharse, vestirse, desayunar...) y, además, el niño para encontrarse en plena forma necesita 10 horas, entonces debe irse a la cama aproximadamente a las 21:00.

He calculado el número de horas que están en la cama y esta sería la tabla en porcentajes:

HORAS

9

9:30

10

10:30

11

11:30

12

12:30

13

%

17

8

43

12

11

2

5

0

2


Son mayoría los niños que duermen entre 10 y 11 horas: un 66%.
Es significativo que el 25 % duerman menos de 10 horas (17% sólo 9 horas) y no deja de ser curioso que el 9 % estén en la cama más de 11 horas ( extraña ese 2 % en la franja de las 13 horas)

Lo que dicen los expertos:

El tiempo de sueño puede oscilar entre las 9 y las 12 horas, depende de cada niño y los padres deben observar cuanto tiempo necesita para descansar.
Como referencia, los niños entre los 6 y 9 años necesitan aproximadamente 10 horas de sueño durante la noche. Los de 10 a 12 años necesitan un poco más de 9 horas de sueño.

Otras preguntas:

¿Cuántos se quedan al comedor?

Con esta cuestión he querido constatar qué porcentaje de alumnos que entran al colegio antes de las nueve, se tienen que quedar a comer, lo que implica acumular un gran numero de horas en el centro. En mi modesta opinión creo que es alto: 43 %.

Supongo, y eso tendría que valorarse por parte del centro, que estos niños pueden llegar a tener un rendimiento escolar menor que el resto de sus compañeros, ya que, avanzando la semana, deben sentirse más cansados y todavía más, si se quedan en el colegio para realizar las actividades extraescolares.
¿Como vienes al colegio?

Esto es curioso, sólo un alumno utiliza el transporte público. Vive en un pueblo cercano y tarda unos 25 minutos en llegar.
El 51 % de los chicos vienen andando y tardan una media de 8 minutos. El 47 % en coche y tardan unos 12 minutos.

Espero que los datos sirvan para que los padres tengan una referencia sobre lo que deben descansar sus hijos.

martes, 16 de marzo de 2010

Saber comunicar

En la farmacia donde trabajo, un día entró una señora de edad avanzada. Mi compañero, Vicente, joven farmacéutico muy entusiasta, con grandes conocimientos sobre los medicamentos se ocupó de atenderla (se reirá cuando lea esto). La mujer, en un momento dado, le pregunta para qué sirve lo que le ha recetado el médico y Vicente comenzó una explicación con todo tipo de detalles técnicos. Mientras lo hacía, me fijé en la cara de la señora, tenía la mirada perdida, se la notaba intranquila. Cuando terminó, miró a la clienta satisfecho de haber podido ayudar y dijo: ¿necesita algo más? a lo que la señora contesto: ¿me puedo ir ya?

He recordado ese momento cuando esta mañana mi amigo José Antonio, me comentaba lo que le parecía el primer artículo que he publicado en el blog. Me aconsejaba que, a la hora de escribir, utilizara un lenguaje sencillo y claro, entendible por cualquier persona. Justo lo que necesitaba nuestra pensionista.

Volviendo al blog, ¿quién puede leer los artículos? puede ser un colegial, una ama de casa (o amo), un aparejador... y si quiero comunicar un mensaje no me queda más remedio que recordar el
proceso comunicativo que estudiamos todos.

El emisor. está claro, soy yo, alguien con ganas de expresar lo que piensa sobre las cosas que suceden, preocupan, interesan, es decir, un mensaje. No todo el mundo tiene la capacidad de plasmar en un texto lo que siente, supongo que es como todo, es necesario, además de una habilidad innata, un poco de práctica.
El mensaje necesita de un código, que es mi lengua materna, en este caso tengo que usar palabras reconocibles, el castellano tiene miles de palabras que no se utilizan por obsoletas y otras miles que son utilizadas por cada gremio profesional -médicos, arquitectos, psicólogos, etc- o grupos culturales: jovenes, minorías étnicas, Incluso entre regiones y/o países con el mismo idioma, a menudo nos cuesta entender a un argentino, un andaluz, o un asturiano...
El canal, la escritura en este blog ¡menudo canal! puede ser leído por todo aquel que se conecte, es universal e inmediato.
Y por último, el receptor, Aquí es donde se complica porque cualquier persona puede entrar en el blog y leer lo que escribo. Esto condiciona la forma en la utilización del código para que el mensaje sea asequible a todos.

Cuando nos dirigimos a los demás debemos tener en cuenta no sólo lo que queremos decir sino también cómo lo decimos para que nos entiendan.

lunes, 15 de marzo de 2010

Respeto.






Reflexionando sobre los problemas que tiene la sociedad actual y lo utópico que es pensar en alguna manera de resolverlos encontré un elemento común en todos: la falta de respeto.
Solemos hablar de respeto cuando no lo hay. Lo asociamos a un mal comportamiento relacionado con la educación, sobre todo, en los adolescentes hacia la familia, la escuela, las normas... , ante esta situación nuestros mayores suelen decir: esto en mis tiempos no pasabaCuántas veces escuchamos y escucharemos esta frase.
Pero el respeto, en otros ámbitos de la vida, es un valor muy importante que aliviaría bastantes dificultades. Voy a hablar de alguno.
Respeto a uno mismo
Empezaré escribiendo sobre el auto-respeto”. Sí, cada individuo tendría que empezar por respetarse a si mismo. Tendríamos que observar cómo nos tratamos, tanto física como psicológicamente. Gran parte del gasto farmacéutico de un país del llamado "primer mundo" se deriva de patologías relacionadas con una mala alimentación, el abuso del tabaco y el alcohol o, por ejemplo, del sedentarismo.
Son el caldo del cultivo de enfermedades como el colesterol, la hipertensión, la diabetes, la obesidad. A poco que cuidáramos lo que comemos e hiciéramos una vida más activa nuestra calidad de vida sería mejor.

Y que decir de nuestra salud mental, los ansiolíticos se encuentran entre los más despachados en las oficinas de farmacia. Gran parte de la población los toma. El estrés se ha instalado en nuestras vidas, no tenemos tiempo suficiente al día para nosotros mismos, dedicamos gran parte de nuestros esfuerzos en trabajar para satisfacer los deseos y/o expectativas de los demás. Necesitamos un instante al día, aunque sea pequeño, para relajar la mente, para disfrutar de momentos que nos permitan evadirnos de los problemas del día a día.

La pareja
Otro ámbito donde el respeto es primordial es el entorno familiar. La falta de respeto entre individuos es la primera piedra del denominado maltrato doméstico.
El maltrato más evidente es el físico y la mujer es la gran victima, pero también existe el psicológico, este último afecta indistintamente a los dos sexos, se puede hacer mucho daño con solo unas palabras.
En una sociedad avanzada como la nuestra es inaceptable el número de fallecidas por la violencia de género. Si no se respeta a la pareja podemos creer que somos superiores a ella hasta el punto de pensar que es de nuestra propiedad y por lo tanto, podemos hacer lo que queramos con ella, gritarla, golpearla o en el peor de los casos, matarla.
Cuando se conocieron eligieron, voluntariamente, andar un camino juntos y si ahora no es posible la convivencia por la razón que sea, ¿no es mejor pasar página y dar otra oportunidad a la vida para ser feliz?
¿Y qué pasa cuando la pareja tiene hijos? ellos son inocentes que viven en un ambiente hostil, en algunos casos se sienten responsables de lo que pasa entre sus padres y, desgraciadamente, es muy común que se conviertan en un arma arrojadiza para hacer verdadero daño a la pareja.

Los hijos
Con los hijos es indignante, no comprendo a la gente que quiere ser padre o madre y no tiene reparos en usar la fuerza contra los menores. Para ellos es la única forma de educar, la tradicional "mis padres me pegaban azotes de pequeño cuando me portaba mal así aprendía y ahora no tengo ningún trauma por ello" eso dicen para justificar su método.

Pegar un azote o un tortazo para gran parte de esta sociedad no es maltrato infantil. Pero si les planteas que en el cole los maestros puedan pegar a sus hijos para reprobar una mala actitud entonces se enfadan y ponen el grito en el cielo "a mi hijo nadie le pega, yo puedo porque soy su padre/madre". Otra vez el sentido de la propiedad; si es mío puedo hacer lo que quiera.
Los hijos lo que necesitan realmente es sentirse queridos, protegidos, respetados. Esto no quiere decir que les dejemos hacer lo que quieran, los padres tienen que saber decir no y aunque sea cansado y no tengamos humor debemos hablar con nuestro hijos.
Seguramente es más fácil parar una rabieta con un azote, pero, a mi entender, lo único que conseguimos es que nuestros hijos nos tengan miedo. Yo no quiero eso para mi hija.

La escuela

Se habla mucho del respeto en la escuela. Que es necesario dotar a los docentes de recursos para que su autoridad en el aula no esté mermada. Estoy de acuerdo, pero creo que el respeto no debe ser sólo en una dirección :


Los maestros son profesionales de la educación que guían a los alumnos en el aprendizaje, por lo tanto, los padres deben respetar su magisterio. Su posición en la sociedad tiene que ser preponderante pero me preocuparía que, al dotarles de autoridad legal, ésta se aproveche para el abuso. La ley tiene que tener en cuenta tanto a los maestros como a los alumnos.
Por otro lado tenemos a los padres que son los responsables legales de sus hijos, ellos son su mejor proyecto de vida, por lo que sus opiniones deben ser respetadas y valoradas por la escuela.
Y por supuesto, el alumno necesita del respeto de los maestros y de sus padres para que su desarrollo personal evolucione adecuadamente.

La política
Los ciudadanos tienen la sensación de que a la clase política lo único que le interesa es llegar al poder o mantenerlo, que sólo se acuerda de los votantes cuando hay elecciones.
En estos momentos críticos se dedican a luchas que poco tienen que ver con la resolución de problemas.
Un ejemplo esclarecedor de la forma de hacer política en este país ha sido la solicitud por los ayuntamientos para colocar una planta de residuos nucleares. Los partidos están a favor de la planta y es aprobada en el Congreso, algunos alcaldes la solicitan para sus municipios, piensan en el futuro y los puestos de trabajo que se pueden crear. Las autoridades autonómicas no las quieren en sus territorios porque tienen la certeza de que la instalación del almacén va a suponer una gran pérdida de votos, ya que los residuos nucleares son impopulares y, como medida de presión, plantean sancionar a los alcaldes que sigan con el proyecto.
Necesitamos buenos gestores, profesionales, que tengan como prioridad el respeto a la población, a sus necesidades básicas. Que creen una buena base para instalar los pilares de la recuperación.
Que se comprometan a buscar el consenso en temas tan importantes para un estado como la economía, la educación, la sanidad o el empleo.

Seguridad vial
El respeto a las normas establecidas por ley es obligatorio y no acatarlas puede conllevar sanciones monetarias y/o en los casos graves la pena de prisión.
Aún así, estamos rodeados de asesinos en potencia. Cuántas veces nos hemos llevado un buen susto en la carretera por culpa de conductores que no valoran lo peligroso que es ponerse al volante de un vehículo y saltarse las normas de circulación. A estos individuos la vida de los demás les importa poco.
Se sienten indestructibles dentro de su máquina de acero.
En la ciudad son muy peligrosos, pasan por las calles concentrados en el asfalto sin atender al resto de la población. Los semáforos, pasos de cebra, y otras señales, no son para ellos.
Los peatones no significan nada, son como las animaciones que aparecen en los videojuegos. Hay una diferencia fundamental, cuando atropellas a alguien en la pantalla del televisor pierdes la partida pero puedes volver a empezar. En la vida real, cuando golpeas con tu parachoques a una persona puedes llegar a matarla y eso no tiene vuelta atrás.
Los últimos años la estadística nos es favorable. Los muertos en carretera se van reduciendo, gracias a la mejora de la seguridad de los vehículos, el estado de la vía y, sobre todo, el control de las autoridades al intensificar las multas . El sistema de pérdida de puntos, que puede suponer la retirada del permiso, hace que muchas personas que necesitan el coche para desplazarse, sobre todo para trabajar, se lo piensen dos veces antes de infringir las normas.
Deben ser todavía menos los fallecidos y depende sólo y exclusivamente de nosotros mismos.

Y así puedo seguir con más problemas de este mundo y todos dependen del respeto para mejorar:
Respeto entre:
* Empresarios y trabajadores
* Vecinos
* Religiones
* Nacionales e inmigrantes
* Países desarrollados y los que no lo son, etc...

Para finalizar creo que tenemos que educar en el respeto, hay que hacer un gran esfuerzo para que las generaciones futuras puedan vivir en un mundo más justo.

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