lunes, 8 de diciembre de 2025

El saludo: educación y respeto.

 


El saludo cotidiano es un acto de respeto consciente que, cultivado con amabilidad, construye comunidad y enseña reciprocidad.


Mirad esta imagen (¡qué cantidad de posibilidades te da la IA-Gemini-!). 


Es un cruce de miradas, un gesto con la boina, una sonrisa sincera, un ¡Hola!


Esto es habitual en los pueblos: ese momento en que cruzarse con otro ser humano implica, casi por obligación moral, saludarse. Me acaba de pasar ahora mismo. Es un acto sencillo que, en las ciudades, se diluye a menudo en la masificación, pero que en el colegio donde trabajo, es el pilar de mi día a día.


Cada mañana, mi rutina empieza recibiendo a padres y alumnos con un "buenos días". Con los niños, he cultivado una costumbre: les he acostumbrado a que el saludo se devuelva.


Quiero aclarar que no se trata de una imposición férrea ni desagradable; eso mataría el propósito. Se trata de educación en su sentido más amplio. Busco que comprendan desde pequeños que, si yo les saludo, es por respeto hacia ellos, y que merezco la misma consideración por su parte. Es una pequeña lección sobre reciprocidad humana, siempre acompañada de una sonrisa para que el mensaje cale desde la amabilidad.


Pero esta práctica no se limita a los pequeños. Lo hago con absolutamente cada persona que se cruza en mi camino: da igual que sea una maestra, el conserje, la directora, las técnicas… A todos les doy los buenos días.


Curiosamente, en el caso de los adultos, no lo hago esperando una respuesta (aunque se agradece). Asumo que, por edad y por trabajar precisamente en la educación de otros, la cortesía ya debería venir "de serie".


Lo hago por mí y por el ambiente que quiero crear. Porque saludar no es solo un formalismo; es mi forma activa de buscar el respeto y generar buena "onda" todos los días, en cada rincón del colegio y en cada ámbito de mi vida. Es un pequeño gesto invisible que construye comunidad.


#Educación #Respeto #Convivencia #BuenosDías #Valores #ComunidadEducativa #Cortesía #VidaDePueblo #ReflexiónDocente

martes, 8 de julio de 2025

Cuando el Baile Es Memoria, Esfuerzo y Futuro: Mirada de un Padre

El Palacio de Festivales de Cantabria enmudece. Entre sombras que se alinean como piezas de ajedrez, un diapasón marca el compás. Palmas y tacones tejen un pilla-pilla de tiempos y contratiempos... hasta que todo se detiene. Entonces, la guitarra rasga el aire y un quejío ancestral corona el silencio. En ese instante, mis ojos encuentran a Carla (@carlamontoroo_danza). Entre el soniquete de las palmas y el lamento del cantaor, surge "el lío". Y aunque el grupo baila con alma, hay algo en ella —esa mezcla de fuerza y delicadeza, en cómo marca cada golpe de zapato— que convierte su baile en un imán. Cuando el tramo final llega y Carmen (@minadance78) se funde con el grupo, un aura mágica envuelve el escenario: el tiempo se suspende y solo late el duende. Entonces lo recuerdo: "El flamenco no se baila... se vive. Y ella, mi hija, es la prueba.

Pero este arte que palpita en sus venas no conoce fronteras. Tras seis años consiguiendo su titulación en Danza Española, su pasión se expande al hip hop en la @hh_school, donde supera grados con la misma entrega. Porque al final, lo que une estilos aparentemente distantes es lo mismo: la valentía de expresar lo que llevas dentro, la disciplina que exige entregarse por completo. Ya sea con una bata de cola o entre ritmos urbanos, su corazón late al mismo ritmo. Verla bailar hip hop es único: la felicidad brota en cada movimiento y estalla en su sonrisa más auténtica. Esa sonrisa... ilumina hasta el día más gris.

Detrás de cada coreografía hay horas silenciosas y entrega colectiva. Como padre, sé que Carla aporta ese 200% que inspira, pero también sé que el verdadero milagro ocurre cuando todos empujan juntos, sin egos, con humildad. Tras 20 años dirigiendo equipos de balonmano, reconozco el secreto: si cada uno da su 100%, lo extraordinario florece. Son esos extras anónimos, esos detalles que nadie ve pero todos sienten, los que convierten una actuación en algo que se guarda en el ❤️.

Y cuando la veo volar con su bata de cola —patrimonio vivo, no decorado—, recuerdo que esto trasciende el orgullo paternal. El flamenco es PATRIMONIO INMATERIAL DE LA HUMANIDAD (UNESCO), un legado que nos grita quiénes somos: técnica ancestral, disciplina férrea y alma hecha ritmo. Mientras los musicales copan carteles, reclamo espacio para esta identidad que late en nosotros: que brille en teatros, que habite en programaciones culturales, que nos recuerde que llevamos siglos de cultura en la sangre. Porque esto no es nostalgia: es duende que resiste.

En su graduación, Carla cerró con un baile futurista. Irónico, porque ese futuro es lo que hoy me quita el sueño. Tras años viéndola bailar —sola, en grupo, hasta en un TikTok— sé que su vida y la danza son una misma cosa. Si le dan la oportunidad de seguir formándose, no la desaprovechará. Porque cuando baila, no solo ejecuta: disfruta, vuela, crea, sueña... y cuando sueña, sueña con bailar.

Y es ese sueño el que justifica todo el esfuerzo. Porque lo que vale la pena se mide por lo que entregas para alcanzarlo. Esa felicidad al cruzar la meta —tras horas de ensayo, tras dar todo— es un triunfo que nadie borrará. El futuro es incierto, pero la certeza de haberlo dado todo por lo que amas... eso perdura. Como el eco de un taconeo en el silencio.

sábado, 10 de mayo de 2025

"De espectadores a managers: La evolución de la implicación parental en las extraescolares"

El fin de semana pasado estuve acompañando a mi hija en el concurso nacional de danza celebrado en Burgos. Sentado en la butaca del auditorio, mientras observaba cómo se llenaba de padres y madres nerviosos por ver actuar a sus hijos, me asaltó una reflexión: ¿Cómo ha cambiado en 40 años el papel de los padres en las actividades extraescolares?


Cuando yo tenía la edad de mi hija, los padres eran prácticamente invisibles. Ahora, en cambio, intentan estar presentes en cada momento del proceso: organizan la logística, graban cada paso y hasta opinan sobre los métodos de enseñanza.  


En los 80 —sin móviles ni horarios rígidos—,los espacios deportivos estaban abiertos hasta el anochecer. Los niños volvían solos a casa, y las familias no vivían pendientes de horarios estrictos. En mi caso, me tiraba horas en la pista del colegio entrenando o viendo como lo hacían otros. Cuando quedaba la cancha libre, aunque fuera unos minutos, jugaba con mis compañeros. Volvía a mi casa antes de la hora que tenía limitada. Mis padres sabían dónde estaba y no se preocupaban porque estaba haciendo deporte. Recuerdo que mi padre solo fue a verme jugar una vez (¡fue mi debut en la categoría nacional y marqué 4 goles!). Los padres no intervenían o lo hacían poco.


Con los años, empezaron a aparecer padres en las gradas. Primero como meros observadores, luego hablando entre ellos, después dando instrucciones desde la banda. 


Y llegamos a hoy: grupos de WhatsApp, vídeos para analizar errores en casa y, en algunos casos, forman parte de los equipos como delegados, entrenadores, directivos…


Cabe preguntar por qué esta evolución. Varios son los motivos, entre ellos, estos:


1. Conciliación laboral: Con ambos padres trabajando, el poco tiempo disponible se vive intensamente. Se crea el concepto de "tiempo de calidad" —que, en mi opinión, a menudo esconde cierto sentimiento de culpa por no poder estar más— convierte las extraescolares en focos de atención familiar al ser centro de interés del hijo, llegan a ser algo así como  "guarderías de alto rendimiento"


2. Espacios restringidos: Las canchas abiertas han dado paso a pabellones con horarios fijos. El tiempo de actividad está agendado y tanto los padres como los hijos deben ajustarse a rutinas estrictas.  Esto concentra a los padres sobre todo a las salidas por lo que se crean grupos que habla del interés común que es la extraescolar.


3. Redes sociales: Exhibir los logros de los hijos se ha convertido en una forma de reconocer lo bien que se educa al niño. Hay que grabarlo todo y compartirlo.


Creo que se impone hacer una reflexión:


Las extraescolares deberían ser, ante todo, un espacio donde los hijos:  

- Se evadan de la rigidez académica.  

- Disfruten de lo que les apasiona.  

- Aprendan de sus errores sin miedo a equivocarse.

- Reciban formación de especialistas que inspiren.


El papel del adulto no debería ser gestionar su tiempo libre, sino de animar, de acompañar y no agobiar. No se trata de volver al pasado, sino de encontrar un equilibrio: ser el apoyo que sostiene, respetando su espacio. 

Escuchar más y responder cuando tengan preguntas. Estar ahí, presente.


#Extraescolares #Hiperpaternidad #Educación #Conciliación #Reflexión

domingo, 22 de mayo de 2022

Bailar, una bonita manera de soñar.

 

Dice el diccionario que bailar es ejecutar movimientos acompasados con el cuerpo, brazos y pies. También dice que soñar es anhelar persistentemente algo.

Pues si pienso en mi hija y en las dos palabras que he descrito, me parece que una buena definición de bailarina es  “persona que sueña con bailar o que sueña mientras baila”.

Todos podemos bailar, mejor o peor, lo que nos diferencia de "los atletas de Dios" como los definía Albert Einstein, es que son capaces de comunicarse con el espectador sólo con sus movimientos, no necesitan palabras pues utilizan un lenguaje universal, no necesitan subtítulos, a veces ni música.
Cuando con ese lenguaje sin palabras conectan bailarín y público, se produce un momento mágico, irrepetible, inolvidable.

Bailan para expresar los sentimientos más profundos, bailan para conmover al espectador, bailan para arrancarle un aplauso, bailan para emocionarle, bailan para cumplir sus sueños porque bailar, es lo que anhelan persistentemente. Todo, todo eso, sucede en el escenario.

Por muchas horas que emplees en ensayar, en formarte,  hasta que no subes a ese escenario, no eres un bailarín. Es un acto de gran valentía desnudar el alma y mostrarse tal cual, ofreciendo tu arte, ante el público. 

Eso es lo que ha ocurrido los días 13, 14 y 15 de Mayo, bailarines de todos los rincones de España han podido soñar sobre las tablas del Palau de Congresos de Tarragona. Unos 1200, según la organización. 
Eran los que habían conseguido primeros premios en la anterior fase en los teatros de Mollerussa (Lleida), Ourense, Xativa, Las Ventas de Retamosa (Toledo) y Vera (Almería) se reunían para defender sus coreografías en varios estilos de danza: clásica, española (escuela bolera, estilizada, flamenco) jazz, fusión, contemporáneo... Lo mejor de lo mejor reunido en torno a la danza. Hemos visto actuaciones espectaculares.

Organizado magistralmente por el CND España, que han sido capaces de manejar tal cantidad de personas en más de 800 pases y que todo salga perfecto. Creo que lo consiguen porque aman la danza por encima de todo. En un mensaje que me enviaron me decían que no había nada mejor para ellos que ese momento en el que veían a los bailarines brillar encima del escenario y el respeto que le tienen tanto dentro como fuera de él. Enhorabuena.

Este año Carla, mi hija, se clasificó primera en la fase de Ourense con tres coreografías representado a su escuela de danza ALEXMAR: flamenco individual, hip hop también en solitario y por último, en hip hop grupal con el grupo Xplotion integrado por sus compañeras y amigas.

El viernes abrió camino defendiendo un "garrotín" en flamenco, coreografía de su directora Marta Rojo. Lo hizo tan, tan bien, que recibió el primer premio con unanimidad del jurado que  la otorga el honor de representar a España en el concurso internacional y/o europeo. 
Se lo merecía, ha trabajado duro durante estos meses. Tres semanas antes estaba subida en una camilla con una escayola que la llegaba desde el pie hasta la base del glúteo. Así que me emocioné cuando salió a recoger su medalla. 

El segundo día, muy temprano, se presentó en hip hop individual obteniendo un segundo premio. Ella esperaba repetir, por lo menos, el primer premio de Ourense pero esa fue la valoración del jurado. Quería hacerlo bien no sólo por ella, también por su coreógrafa Ainoa Rodríguez a la que tiene gran cariño y respeto, habían trabajado tanto las dos... Pues nada, hay que aceptarlo igual que se acepta un primer premio. Más adelante se analiza la actuación, se busca dónde se puede mejorar y se prepara una nueva coreo para intentar conseguir una mejor valoración (aunque, para mí, lo que realmente importa es que disfrute del momento y eso lo sí lo hizo). No obstante y sabiendo que no soy objetivo pienso que podía haber quedado más arriba algo en lo que están de acuerdo las personas que la vieron actuar.

Esa tarde asistió a una masterclass de hip hop con sus compañeras y compañeros de ALEXMAR, estaba tan enrabietada delante de uno de sus jurados que lo dio todo. Una vez pasado el disgusto, se lo pasó muy bien.

Al día siguiente, su último pase era con el grupal de hip hop. Lo hicieron genial, esa coreo de Raúl del Rio tenía que llevarse un primer premio y lo hizo, con unanimidad del jurado, lo que otorga representar al país en el internacional (en el que ya obtuvieron un primer premio el año anterior con el grupo Hip Hop Kids)

Y así terminó la actuación de Carla en el concurso.

Vimos muchos pases pero me gustaría destacar a l@s compañe@s de ALEXMAR, que además son amigas de Carla. 
En colombianas Arantxa estuvo espectacular en un estilo de baile que domina. Nagore bailó flamenco con esa dulzura que la hace tan especial, es una delicia verla. Julia no se lo podía perder a pesar de una lesión de rodilla, fue muy valiente.
María y Otto estuvieron sublimes en un dúo estéticamente precioso, luego ella en su solo demostró lo bien que baila danza clásica. Deva encandiló con esa elegancia al bailar además vestida siempre con su gran sonrisa, fue un momento especial y muy emotivo.
Susana, Alicia, Greta y Daniela (tenía que haber estado en la final de hip hop) lo dieron todo y por eso junto a María, Deva, Nagore y Carla consiguieron un premio merecidísimo.

Necesito nombrar a más integrantes de ALEXMAR pues en mi familia nos alegramos de sus éxitos, no solo por como bailan sino porque también son especiales para Carla. 
Celia, no participó pero como si lo hubiera hecho, una campeona que estuvo ahí, animando con sus dos muletas. Ainoa, María Solaeta, Lucila, Elena Sierra, Marta, Daniel, Darío, Aitana, Alícia de la Hoz, Raquel, Marina.... perdonadme que no me sé todos lo nombres. En los grupales las componentes de Tanguillos de Cádiz consiguieron la máxima puntuación y no me extraña. REVOLUTION Y DELUXE estuvieron a la altura... Enhorabuena a tod@s. 

Marta te tienes que sentir muy orgullosa de tus alumnos, sabes que esto no es fruto de la improvisación, están bien dirigidos y tienes un elenco de profesores/as increíbles. Felicidades a tod@s.

No quiero olvidarme de otra parte importantísima para que todo esto sea posible, las madres y los padres. Además, en nuestro caso, hacemos piña y en estos días nos convertimos en una gran familia alrededor de nuestras hijas, gracias a la danza, que pasa nervios, se alegra, se emociona... Eva, María, Iosune, Roberto, Eduardo, Arcadio, gracias.

Termino diciéndole a Merche, mamá de Carla y mi compañera de viaje que es maravilloso ver como se implica, como nos cuida a los dos, como se preocupa por todos los detalles, como está dispuesta para ayudar en lo que sea, como mira a su hija...Te quiero mucho.

Y a tí Carla, mi orgullo, mi hija, te tengo que dar las gracias por elegir la danza. Cada vez que te veo en el escenario me emocionas. Te veo feliz y ¿qué es lo que quiere un padre para su hija? precisamente eso, la felicidad. Sigue soñando con bailar, sigue soñando mientras bailas.




miércoles, 21 de julio de 2021

La felicidad de bailar

Se ha celebrado del 16 al 18 de julio, en Tarragona, el concurso nacional de danza organizado por el CND España, en colaboración con la Confederación Europea de Danza.
A este evento se presentan escuelas con los bailarines/as que se han clasificado como primeros en los distintos sectores que, por la situación actual, se han tenido que realizar on-line.
En esta ocasión se celebra de manera presencial, por fin después de muchos meses todos los participantes pueden  volver a experimentar lo que se siente encima de un escenario.
Clásico, jazz, contemporáneo, hip hop, danza española y fusión, individual, por parejas, o en grupos, cientos de jóvenes ilusionados que vienen a mostrar su talento. 
Para Carla, una experiencia que no olvidará por muchas razones. 
* Ha conseguido con su grupo de Hip hop el Primer Premio Nacional de Danza con unanimidad del jurado que, además, otorga la clasificación directa para el concurso internacional. 
* Ha vivido la experiencia con sus compañer@s y amig@s. Mención especial a Nagore, María y Deva con las que ha compartido tantos momentos agradables. 
* El premio es, sin duda, fruto del esfuerzo individual, colectivo y de sus profesores, de los últimos meses. 
* Ha podido sentir el valor del equipo, ha formado parte del éxito pero también ha sabido arropar a compañer@s que no han obtenido el resultado que esperaban y eso es, para mi gusto, más importante que cualquier título. 
* Fuera del escenario disfrutó de la compañía, por ejemplo mientras celebraban una cena con gran parte de su escuela. 
* Ha notado el apoyo de sus padres y el orgullo que sienten al verla en el escenario o también de cuando sus compañer@s hablan de ella, siempre tienen bellas palabras (gracias Nagore, María, Deva, Ainoa, María Solaeta, Lucila...) 

Paso a contar como fue todo. 

Primera experiencia 
Para Carla es la primera vez que baila fuera de Cantabria. 
Hace dos años no pudo asistir a la sede de Galicia porque estaba lesionada y el año pasado se canceló por la epidemia, al final se pudo hacer el concurso on-line y, aunque obtuvo el Primer Premio Nacional en Flamenco y Hip hop (con su grupo) las sensaciones no son las mismas. 

Clasificación y viaje
En la primera fase no presencial , Carla presenta, grabadas, tres propuestas: flamenco individual, un dúo contemporáneo con su compañera Deva (precioso por cierto) y Hip hop grupal. Obtiene dos medallas de plata y consigue clasificarse como primera para el nacional con el grupo, así que comenzamos a  preparar el viaje. 

Salou
Con otras dos familias buscamos opciones de alojamiento y nos organizamos para coincidir en unos apartamentos en Salou a 20 minutos de Tarragona. 
Una vez allí vemos que otras familias también se alojan en el mismo lugar.
Me recordaba tiempos pasados cuando, con los equipos de balonmano, nos quedábamos en hoteles para jugar los sectores.
Anécdota: Óscar, del que tuve la suerte de ser su entrenador cuando él tenía unos 15, 16 años se hospeda en la puerta de enfrente, ahora es el padre de una de las compañeras de Carla que tiene 15, 16 años.
Con los padres de Nagore y María, ya con experiencia en estas lides, hemos pasado unos días fantásticos, risas, desayunos, paseos, fotos, cafés, conversaciones. Muchas, muchas gracias María, Eduardo, Eva y Roberto. Un auténtico placer, nos quedamos con ganas de repetir. 
También disfrutamos mucho con la compañía de los padres de Deva, Iosune y Arcadio, menuda noche surrealista la que pasamos cenando en Tarragona, tenéis una hija fantástica como no puede ser de otra manera conociendo a sus padres. 

Concurso
Se celebra en el Palacio Ferial y de Congresos de Tarragona y el Centro Profesional de Danza Alexmar presenta 30 coreografías, lástima que no ha podido bailar Salma, era un valor seguro (me encanta bailando clásico, soy fan) 
La organización me parece de 10, las actuaciones se hacen por bloques, solo entran los que tienen entradas para ese pase, miden temperatura, proporcionan gel hidroalcólico, todo el mundo con mascarillas y cada dos asientos uno está inutilizado. 
Desalojan cada vez que termina un bloque y cuando realizan la entrega de premios l@s bailarines están en el escenario guardando distancia y con mascarilla. 

Premios
Al finalizar, en la calle, nos juntamos los familiares con l@s artistas. 
En la mayoría de casos la emoción es máxima. Carla está flotando en una nube, no se lo cree, mira nerviosa a todos los lados. 
El primer abrazo "saltarín" se lo da con Deva justo antes de salir del Palacio. Luego se encuentra con el trofeo para la escuela en la mano y, en todas las fotos grupales no lo suelta.
Una vez hechas las fotos se produce un momento muy emotivo cuando el grupo respalda a Ainoa, un referente de la escuela, alguien que se ha ganado el respeto y cariño de sus compañer@s y profesores. Un 10 para tod@s. 
Luego se fueron a cenar.

A la mañana siguiente tanto Carla como Nagore se presentan en el teatro para arropar a María y al resto que les toca concursar el domingo y reciben aplausos por asistir, eso les hizo sentir muy bien.

Y, finalizado el concurso, toda la familia "alexmanera" consigue traerse un premio a Cantabria, 10 coreografías se clasifican para el internacional siendo Darío el "abanderado" pues obtiene la máxima puntuación ¡bravo!

Epílogo y agradecimientos. 
Primero felicitar a los profesores/as por su entrega e implicación. 
Por supuesto al Centro Profesional de Danza y a su directora Marta Rojo por el entusiasmo y por mantener este nivel de exigencia que, como se puede ver, tiene resultados.
A todos los padres/madres porque contribuimos, a veces con muchos sacrificios, a que nuestro@s hij@s disfruten de su pasión que es bailar.
A todos los que habéis hecho posible que este viaje sea inolvidable, Nagore, María, Deva, María, Eduardo, Eva, Roberto, Iosune, Arcadio... 
A los integrantes del CND España por el entusiasmo, la organización y por contribuir a hacer los sueños de l@s bailarines/as realidad.
A Carla, por supuesto, gracias a su pasión por el baile hemos vivido esta experiencia. 
Y sobre todo, sobre todo a mi mujer, eres un ejemplo primero como madre y luego, como madre de artista. Todo lo has organizado tú, el viaje, la estancia... has supervisado cada cosa relacionada con el concurso de Carla... eres increíble, te quiero mucho.


lunes, 1 de junio de 2020

Llegará septiembre, vuelta al cole ¿y?...

Termina este extraño y triste curso académico y ya empezamos a plantearnos que haremos en septiembre.

En mi caso, como responsable de la ludoteca de un colegio, me asaltan tantas cuestiones... 
Cuando hace 20 años me propusieron (tras siete en el comedor escolar) dar forma al proyecto, me planteé la actividad como un lugar perfecto para la socialización. 
Durante la jornada escolar, los alumnos pasan una cantidad de horas en el centro realizando actividades dirigidas. Pensé en usar el tiempo de la ludoteca (de 7:30 a 9:00) para que los niños y niñas pudieran disfrutar de un momento personal en el que poder comunicarse entre iguales, hablando de "sus cosas" con una intervención testimonial del adulto. Por las características de la actividad, todo esto tiene que realizarse en un ambiente relajado, sin juegos que  provoquen cansancio físico o estrés, pues eso haría que a media mañana, no estuvieran en condiciones similares que los niños que entran a las 9.

Llevo dos meses sin verles y les echo mucho en falta. No hay día que no piense en cómo va a ser la vuelta en septiembre pues me preocupa bastante.

Tres son los escenarios con los que nos podemos encontrar al inicio de curso 2020-21.

El primero y más deseado, uno en el que el virus haya desaparecido. Vuelta a la normalidad.

Segundo, el peor de los tres, un rebrote que impida volver a los centros. 

Y por último, uno en el que tengamos pocos casos y estén sanitariamente controlados. 
Este es el que me temo que puede ser el más probable y supone que tengo que pensar en cómo voy a plantearme la actividad.
Si una de las cosas que promuevo es la interrelación social ¿cómo lo hago si tienen que estar a dos metros? 
En una mesa se sientan seis compartiendo pinturas mientras se cuentan sus cosas. Dos juegan al ajedrez, bueno, mueven las piezas, porque cuatro espectadores más intervienen en la misma partida.
Si un peque de infantil sentado en el suelo está entusiasmado colocando piezas una sobre otra mientras otro se las va quitando. 

Es muy difícil  entender el juego o la socialización sin una proximidad física.
Una imagen que se me ha quedado grabada de este año es cuando una niña de 3 añitos se acerca a un peque, también de su edad, le hecha el brazo por la espalda y se lo lleva a jugar con ella. Verlos alejarse, juntos y abrazados fue un momento muy emotivo para mí ¿no voy a poder ver algo así a partir de septiembre? ¿la solución es que todos los niños y niñas lleven mascarillas higiénicas o quirúrgicas? 

Lo cierto es que, en este supuesto, no podemos tener en la biblioteca a los niños que ahora la usan, solución, o ponemos un tope de alumnos que pueden usar el servicio o usamos un espacio mayor (como el gimnasio) que tendríamos que acotar por edades y acondicionar ¿solo para ese momento del día? Es algo que se tiene que plantear el colegio.

Nos enfrentamos a lo incierto, no sabemos que ocurrirá dentro tres meses pero hay que trabajar en todas las hipótesis para hacer del curso una realidad académica viable. 

Cierto es que nada será igual.

Si algo ha evidenciado la pandemia es que nuestro sistema educativo necesita un repaso en profundidad que, definitivamente, lo coloque en el siglo XXI.

Todos los agentes que participan de la educación pedían una reforma educativa consensuada y perdurable en el tiempo, ahora se hace más que necesaria, imprescindible. 

Veremos si, los que tienen el poder de resolverlo saben estar a la altura.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Cerrar una etapa:


Así es, se cierra una etapa muy bonita. Hace año y medio decidí incorporarme al coro de la parroquia.
Pasé mucho tiempo observando como tocaban las guitarras con un punto de envidia sana pues me gustaba cómo lo hacían, nunca toqué así, lo que pude aprender del gran guitarrista Alejandro Martín a los 12 años, era a tocar flamenco y clásico. 
Ha estas alturas ya lo tenía prácticamente olvidado.
Después de 30 años, afiné mi guitarra y tras una semana de nervios y ensayo en casa, buscando en libros e internet los acordes, ya que no recordaba ni cómo se llamaban, me presenté en el ensayo.
¡Vaya día! Más perdido que un urbanita en un bosque, terminé como pude pero con una sensación muy, muy especial.
Nunca había tocado ante gente, nunca con la compañía de otras guitarras y voces, nunca ese tipo de ritmos...
Pero la música es lo que tiene, te atrapa y quieres más, así fue, los primeros meses fueron duros por la responsabilidad, autoimpuesta, de no desentonar. 
Cada vez me equivocaba menos. Cada vez disfrutaba más.
Gracias al coro pero especialmente a Ramón (el director) Begoña y Rodrigo he ido creciento como guitarrista ¡cómo me lo he pasado tocando con vosotros! 
He hecho cosas que nunca imaginé. 
He llegado a tocar solo delante de mucha gente ¡qué experiencia! el corazón se te sale por los dedos y cada nota mal ejecutada te eleva la tensión un punto. 
He podido tocar a dúo con Rodrigo un chico apasionado de la guitarra del que he aprendido mucho, entre otras cosas a saber escuchar. ¡Qué bien me lo he pasado contigo Rodri!
He llegado a componer punteos que luego, gracias a Ramón he ejecutado con el coro con micrófono para mí guitarra, ahí, si te equivocas, sí que se nota. 
Me cargué de responsabilidad por un sentimiento de agradecimiento por lo que me estaban dando y quería aportar, sumar digo yo, lo que mejor se me da.
Hoy Ramón, Begoña y Rodrigo dejan el coro y yo con ellos.
Gracias a los miembros del coro por pedirme que me quedara, no tengo los conocimientos ni el tiempo suficiente para poder ayudar pero os lo agradezco y Carmen, lo vais ha hacer muy bien, te tienen a ti para darles un impulso.
Por último quiero dar gracias:
Begoña, Rodrigo un placer tocar con vosotros, lo dicho, he disfrutado mucho y me lo he pasado muy bien.
Jesús, gracias por insistir, insistir e insistir, pues al final, esto para mí ha sido como un regalo.
A mi familia, Merche y Carla, que han aguantado mis momentos guitarra en casa y los madrugones los domingos.
Y no puedo olvidar a Ramón, gracias por tu paciencia, por enseñarme a tocar, por tu confianza, por permitirme disfrutar de momentos inolvidables... muchas, muchas gracias.
Hoy se cierra una etapa, se abre otra...


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